Categoría: Tintero
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Libros
La otra noche, después de unas buenas horas sumergido por libros de geografía e historia, me sentí muy de regreso a mi camino de baldosas amarillas. Venía bien de los libros. Venía recargado, limpio, ordenado, en paz. No se trata de una pose, postureo, o como se le llama ahora al fingimiento, ni maldita la…
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La columna
A qué mejor que a la columna se le puede dedicar la columna de un domingo. La lengua se celebra a sí misma, en un ejercicio de autobservación, contemplándose en el espejo de la mañana. Su nombre proviene de la habitual disposición en los periódicos tradicionales, vertical, desde arriba hacia abajo, derramándose por el folio,…
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Sabina 77
Baja el frío por la calle Relatores hasta desembocar en la plaza de Tirso de Molina, que tiene algo de zona de puerto, como si desde aquí zarpacen embarcaciones rumbo a los múltiples Madrides que todos conocemos. Madrid no es una ciudad, sino muchas a la vez, y esa distinción no se sitúa tanto en…
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El Barón Rojo
Tener siempre por dónde huir. Saber cómo se sale de cualquier sitio en el que te hayas metido. No entrar en el embrollo sin antes situar la puerta de emergencia, de salida. Eso me decía el Fali, que dejó los trenes para navegar, en una técnica que él contaba que había aprendido del Barón Rojo,…
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Geralt de Rivia
La vencida no ha sido a la tercera, sino a la cuarta. Creo que fue en torno a 2005 cuando Javier Baonza, amigo y aun así editor, en Ediciones Evohé, me pasó el primero de los libros de la saga de Geralt de Rivia, del escritor polaco Andrzej Sapkowski. Más de veinte años ya, ahora…
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Bibliotecas
La otra mañana, camino a tomarme un café con mi amigo Jonathan, sentí la belleza. Se lo expliqué a él durante el desayuno y la jugosa charla con la que proseguimos una conversación extendida en el tiempo que ambos llevamos manteniendo desde hace más de treinta años: la calle se puso plácida, con el alumbrado…
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Paz
Plácidamente llueve, mientras todos duermen y sólo los pájaros comparten el amanecer temprano. Tener la hora tan pillada conlleva ventajas como la de levantarse antes de que el mundo sea reinaugurado y, por tanto, contar con varias horas de ventaja sobre uno mismo. Antes de que al cuerpo le suban las ganas de caer en…
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La puerta
Hay que cerrar la puerta, tal y como aconseja Stephen King. Es el único modo de escribir una novela. Cerrar la puerta. A todo. Que no entre nadie. Que no salgas tú tampoco. Cerrar la puerta es una metáfora que orienta hacia el aislamiento, la soledad, la tranquilidad, la ausencia de preocupación alguna –de ocupación,…
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La columna
Me agarro a ella para poder levantarme y erguirme en el nuevo día. Es la columna diaria, que no sostiene techo alguno, sino que me sostiene a mí. La he cultivado desde joven, intermitentemente, a rachas, y sólo he publicado una ínfima parte de las que he hecho, seguramente de forma feliz. Recuerdo una de…
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Sala de espera
Ahí están. Sentados. Esperando. Aguardando su turno. Los oigo hablar entre ellos. Me he llegado a asomar con disimulo. Son varios. Un señor con gafas y pinta de intelectual enfermizo al que le ha dado poco el sol. Otro muy delgado, con cara de ir de entierro, aunque no se sabe si como espectador o…
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El placer
Leyendo, se pueden adquirir conocimiento y perspectiva. Depende de lo que se lea, claro está. Además, encuentra uno compañía, consuelo, consejo, desahogo, complicidad, estrategias, ideas, emociones… Siendo cierto todo esto, hay que reconocer que uno no lee buscando ninguno de esos elementos –tampoco desdeñándolos, que quede claro–. Yo, personalmente, leo por puro placer. Leo porque…
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El ascensor
Se supone que eso que llaman actualidad, y que no es otra cosa que su actualidad, la de ellos, los que pretenden imponernos sus agendas, sus temas de conversación, sus cortinas de humo para que no veamos, debería mostrarse suficientemente estimulante como para proporcionar tema a la columna. Sin embargo, un vistazo somero a lo…
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Erratas
Surgen donde menos te lo esperas. Brotan como los hongos tras la lluvia del otoño. Las erratas. Cuando más duelen. Donde más daño hacen. Cuando más conforme estás, ellas, las erratas, salpicando el texto como un raspón, como una tachuela que sobresale del tablero, como una imperfección en aquello a lo que has prestado corazón,…
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La columna
Me gusta su nombre, columna, aunque otros prefieran el término artículo. Una columna periodística ya nace con la metáfora adherida, pues se llama así por la forma en que la maquetación la coloca, vertical, alta, sosteniendo la prosa del día. Ésta, en concreto, conforma por diseño dos hileras, un estéreo de palabras que a mí…
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El Nobel
Nobel, palabra aguda y cuestión peliaguda, perdón por el juego de palabras tan temprano. Ayer leí que faltan pocas semanas para conocer a quién le dan este año el Premio Nobel de Literatura. A uno, como lector cercano a la cincuentena, le importa tan poco a quién se lo dan como a quién dejan fuera.…
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Vasija de barro
El oído, ese sentido profundo y avivador de la memoria, junto al olfato y al gusto. Ayer, cuando acababa la columna sobre las ideologías, me descubrí tarareando una vieja melodía que don Guillermo, antaño profesor y hoy cordialmente aliviado del don y factótum que me guía por las calles de Córdoba, nos enseñó cuando nos…
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Ideologías
¿Quién aceptaría que le levantaran la tapa de los sesos, le extrajeran el cerebro y se lo sustituyeran por uno ajeno que ya viniera con todo valorado, pensado y decidido? Esto, suponiendo que las ideas se encuentren en el cerebro, que no sé yo. Pero a lo que vamos: ¿alguien daría por bueno que le…
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Los lectores
Volvía yo desde la tienda de la esquina la otra mañana, de comprar el pan –hablo en serio, no es por parafrasear a Umbral–, cuando vi a una señora sentada en la terraza de Nasser, ahí abajo. La terraza de Nasser parece hecha para ser colocada en París, de lo juntas que tiene las mesas…
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Neruda
Comenzaba un soneto que escribí hace muchos años y que se encuentra publicado en Breverías, en Ediciones Evohé –tomo del que desconozco si queda algún ejemplar disponible en papel o sólo se encuentra ya en digital; tendré que preguntarle a Javier Baonza–: «Soneto XXV de Neruda,Ahora que y Contigo, de Sabina,y La locura que todo…
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1Q84. Murakami
Subí al tren, camino a Santander, hace un mes y pico, en pleno mes de julio. Tuve suerte a la ida: la cosa no se paró. Normal, pagamos impuestos como para que la red ferroviaria sea la mejor del sistema solar. Abrí el libro y leí los dos primeros capítulos de 1Q84, de Haruki Murakami.…