Alexandria.0

alexandriaEl reto que me planteé al escribir esta novela fue el de mantener al lector sin darle tregua, al estilo de esos libros que viajan en metro con una persona pegada a sus páginas. Pero también tenía claro que todo no podría ser un juego de artificio, una fachada llamativa sin nada dentro. De modo que trabajé planteando cada problema narrativo como una estructura matemática, alzando andamios en cada capítulo (y quitándolos luego, obviamente), pensando como siempre en el que relee y no sólo en el que lee por primera vez, metiendo en las tramas todo aquello que me interesa: la ciencia ficción, el arte, Egipto, la biblioteca de Alejandría, la anhelada París…

Hasta qué punto alcancé el objetivo de crear una historia redonda y atractiva es algo que juzgará cada lector. Por mi parte, sí que opino que Alexandria.0 tiene el valor de haber alcanzado un estilo propio, reconocible, a pesar de que el modelo de novela no sea intimista. O lo que es lo mismo: ¿se puede hacer un libro de los calificados como comerciales sin renunciar a los gustos propios? Y la respuesta es que sí.